lunes, junio 28, 2010

Día 224

Se diría que el edificio terracota del centro está deconstruído entre las construcciones colindantes, carmín y rosada. Nos encontramos en el misterioso barrio La Macarena. El letrerito negro con letras blancas indica que estamos en las calle y carrera veintiséis y cuarta, respectivamente, pero ambas con A (o sea 26-a y 4-a). Vendrían a ser la 26,5 y la 4,5... En las etiquetas de la entrada las hemos empero redondeado a 27 y 3 (y llevamos uno).

4 comentarios:

Biovisor dijo...

Viendo la cantidad de esquinas curvas de este blog, estoy pensando seriamente en montar una carpintería de muebles que se adapten a esta arquitectura tan irracional para la producción en masa de muebles chinos.

E. C. Pedro dijo...

Ya ves poor qué la hamaca es tan importante...

Anónimo dijo...

edificios curvos: ya vemos de dónde Salmona sacó la idea... arquetipos nacionales.

Javier dijo...

Parece que las esquinas redondeadas ejercen efectos sedantes en el ánimo de los viandantes. ¿Será porque son más fáciles de doblar? ¿O por lo entrañable de las curvas?