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sábado, septiembre 08, 2012

Día 947

....i biba Voghotá i biba dez pá-sio...

sábado, enero 14, 2012

Día 725

De los relatos de Poe, el más entrañable es para mi gusto El hombre de la multitud, que solo puede ser escrito y entendido por los habitantes de las ciudades.

sábado, mayo 21, 2011

Día 520

Tienes ante ti, ocioso lector, el cerro del Cable visto desde la avenida Caracas. Aunque ya lo conocíamos en este blog, la imagen sirve para dar fe de su forma de aleta del mostro del lago Ness.

jueves, septiembre 30, 2010

Día 313


Últimos rayos de tarde rabiosamente soleada.

jueves, abril 29, 2010

Día 165

He encontrado en el sitio de la Luís Ángel Arango el siguiente testimonio. Lo reproduzco en su totalidad, pues es muy representativo de la Bogotá de antaño. También ayuda a aclarar todas las dudas sobre por qué el Cerro del Cable se llama así:“Los encargados de las minas de carbón que quedaban en las carreras 3ª y 5ª Este con Calle 48, eran los Gutierrez y los Pinzón. De allá bajaban el carbón en unas góndolas que iban por el aire, en cables que llegaban casi hasta la Carrera 7ª. Mi hermano Carmelo era el que desocupaba la canasta y la mandaba de nuevo para arriba, que era cuando yo me subía a un barranco y con un brinco me prendía del cable. Cuando cogía cierta altura, me soltaba. Eso era un cable largo, haga de cuenta como un teleférico de Monserrate pero más pequeño y por eso es que a este lugar le dicen el Cerro del Cable. Yo por mi parte, fuí engabadora como mi mamá, o sea encarradora de ladrillos. Otros fueron horneros, mineros y así sucesivamente”.