lunes, junio 21, 2010

Día 217

El edificio de la Corporación Financiera del Valle tiene un nombre que le ha impedido acceder a la celebridad, pues es de lejos uno de los más reconocibles de la ciudad. Habría que llamarlo torre de San Diego, o edificio en rodadero, o la N truncada... Sus oficinistas deben de estar más estresados que de costumbre, pues se ubica en la carrera Décima con calle Veintiséis: en la conjunción de las dos obras correspondientes a la fase III de Transmilenio.

4 comentarios:

Javier dijo...

Admiro la creatividad de los arquitectos más allá de lo que correspondería por sus resultados. Y si la obra es hermosa, mucho más. Este edificio que nos muestras me parece interesante porque sus formas me sugieren un dinamismo estimulante; si estuviese allí tendría que rodearlo para verlo desde todas sus perspectivas. Un saludo.

mi nombre es alma dijo...

Como tu mismo dices, algunos nombres impiden desarrollar aquello que nombran, sea un edificio, sea una idea.

Anónimo dijo...

es un edificio demasiado pretencioso para ser interesante. La foto describe claramente su vanidad. Un tanto pop. cierto?

lAeXploradora dijo...

Hace mucho que no te visitaba, así que voy comentando, que hoy casualmente pasé frente a este edificio, insignia de los puentes de la 26 que dejarán de existir como los conocíamos, pero, casualmente vi un edificio, antes de llegar a esta esquina, que bien merece la pena ser recuperado, parece de tipo inglés, no sé si lo tengas en tus fotos, está abandonado y hasta en venta, es muy viejo y queda como en la 24 con 10ma... por si algún día lo ves... cómpralo, jejee recupéralo, mejor! Un abrazo.