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viernes, diciembre 03, 2010
Día 367
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Etiquetas:
Calle Cincuenta y siete,
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Observatorio personal con fines públicos del centro de la ciudad, entre las calles 1 y 72 y las carreras 1 y 30.
2 comentarios:
El miedo, tan necesario y protector, tiene el inconveniente de su natural tendencia a crecer ilimitadamente, de ahí el proverbio: “El miedo tiene mucha imaginación pero poco talento”.
Por eso me llama la atención que un personaje con tanto talento lo invoque. ¿Será porque es esta la única manera de contenerlo en su crecimiento, llenarlo del talento que le falta?
La ciudad como fuente de inspiración. Magnífico.
Javier, esta frase que has traido a colación deja sin duda pensativo. La falta de imaginación del miedo es de veras inapelable. Creo que mi especie de autorcrítica se debe fundamentalmente a ciertas dificultades de criterio. Puedo sentir pánico a la hora de meterme a una alberca (sin pirañas ni nada asustador), pero al mismo tiempo termino metido en la selva oscura como en la canción de Piero: Las manos en los bolsillos... El miedo es bueno, pero el valor puede ser mejor. Saludos y gracias.
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