lunes, abril 26, 2010

Día 162

De techo vinotinto y muros grises, sobresale el edificio del Instituto Técnico Central, de los años 1920. El lugar, con un patio lo suficientemente grande como para albergar canchas de baloncesto y voleibol, tiene una sencilla entrada de un piso sobre la Avenida Trece. Al fondo, el fiel cerro de Monserrate.

5 comentarios:

Javier dijo...

Por la presente vindico para los grafiti el excesivo protagonismo de los fríos números en las calles.
O a sus autores.

Miguel Baquero dijo...

Esta avenida, ¿ves?, ya es un poco más anodina, pero la salva ese hermoso cerro al fondo

mi nombre es alma dijo...

El cerro de Monserrate no nos permite fijar la vista en la calle 13. Las comparaciones....

Un abrazo

E. C. Pedro dijo...

Un anexo histórico: La avenida Trece, o Jiménez, fue pensada como la puerta de Bogotá. No sólo la oriental, sino el gran portal de la ciudad. En ese sentido, no lejos del lugar desde el que fue tomada esta imagen, se encuentra la Estación de la Sabana, de los difuntos Ferrocarriles Nacionales. En este lugar, que sigue siendo una zona deprimida (y no se imaginan lo que son las adyacentes calles Doce y Catorce), creo que el bogotano promedio notaría sobre todo el arbolito del primer plano. De hecho, hace quince años esta avenida parecía sacada de Mad Max. (Ojo, si el proceso de recuperación no continúa, la decadencia recuperará sus dominios). Un abrazo para todos.

Anónimo dijo...

Tesoros escondidos. Yo no había detectado ese techo y esa casa. Muy buena labor esta de escudrñar las calles.
Al estar Monserrate presente es imposible dudar el origen bogotano de la foto.