viernes, mayo 18, 2012

Día 842

No es fácil imaginar cómo quedará el lugar cuando terminen las obras de la fase III de Transmilenio. En realidad, nadie sabe si las van a terminar.

3 comentarios:

FJavier dijo...

Algunos acontecimientos terminan –o comienzan- siendo un fin en sí mismos, como si se creyeran con el derecho a ello.
Posiblemente la ciudad más viva, esa que permanece oculta y no se detiene ante las circunstancias, un día no podrá aguantar más el corsé de ese pavimento provisional y salte sobre él buscando el futuro que le pertenece, bien cambiando al edil de turno, bien diseñando otro paisaje que lo incorpore o excluya. O ambas cosas.

Pero me temo, como pasa con los niños, que si bien un zapato apretado no puede impedir su crecimiento, sí que puede deformarlo.

Bonita fotografía.

Saludos.

Chafirete Ruletero dijo...

Grandiosa panorámica.
Te digo que todos los países latinos padecemos los mismos males; terminan las obras y ya son insuficientes, pues el hacinamiento sobrepasa cualquier planeación.
Saludos, Pedro, desde otra Ciudad incongruente.

Nathaly Díaz Cruz dijo...

Hola Pedro. Buscando imágenes de esta ciudad, que redescubro a diario, llegué a tu blog. Me gustaría entrevistarte con fines académicos ¿Cómo te contacto?