domingo, marzo 11, 2012

Día 779

Se ve en la imagen la iglesia de Nuestra Señora de los Dolores, que se conoce también como de San Bernardo, por encontrarse en este barrio. La mala reputación que ha adquirido su sector nororiental no debería frustrar toda exploración urbana. Como me dijo un habitante del sector, "con las mismas precauciones que en toda la ciudad, (ya sabe)" puede uno conocer sin tanto misterio sus sectores sur y occidental. (En fin, las mismas precauciones que en el resto de Bogotá significa hacer el radar cada pocos pasos; controlar el contacto visual y aprovecharlo para dar señales de alerta; vestirse de la manera menos ostentosa posible; etcétera).

4 comentarios:

El peletero dijo...

Ser invisible sin dejar de mirar al mismo tiempo, que no te vean, pero sin que nada te pase desapercibido o todo lo contrario, dejando claro a todo el mundo que los has visto.

E. C. Pedro dijo...

Peletero, cuando estoy de un humor excepcional suele cantarme esos versos del capítulo inicial del Ulysses:

I am the boy
Who can enjoy invisibility!

Pero (repito) solo lo hago en ocasiones especiales, para no gastar su poder.

Daniel Frischmann dijo...

hola Pedro. recorri mucho este barrio debido a que antes coleccionaba perfumes y encontre una vieja drogueria, donde encontre unos perfumes de anna pavlova la bailarina, queda en una casa republicana esquinera pero es grato recorrer estas calles, creo que al lado por esa misma cuadra hay unas bellas casas quizas las unicas que tengan jardin de este barrio. un barrio que fue progreso para la clase media alta de bogota desde los años 20 desde los 70 sufre un deterioro grave, la calle donde estan los jibaros..y los negocios de muebles sin duda alguna dañaron el barrio. ahh y sin duda alguna el cierre del san juan de dios por el que algun dia paso el tranvia para llegar a lo que era el limite de la ciudad hacia el sur Luna Park.

saludos. pasate por mi blog.

E. C. Pedro dijo...

Daniel, creo que las casas con antejardín se encuentran justo a la derecha de la imagen (bueno, tal vez un poco más atrás). Es bien triste la historia de San Bernardo, y conociendo la dinámica distrital, el futuro es ominoso. Lo triste es que las dos realidades se superponen (jíbaros y residentes tradicionales). Eso sí el sector de la Décima arribita de la olla está llevado. La gran pregunta es ¿obedecen esos graves problemas a nuevas dinámicas, o se trata más bien de un rezago del ya legendario Cartucho? Mi percepción es que la vida de barrio sigue viva, pero está muy pero muy amenazada.

Muchos saludos.