domingo, febrero 27, 2011

Día 448

Bogotá es una ciudad cada vez más de ladrillo, lo cual no es sinónimo de nada, pero sí un buen comienzo. Acá, edificios en la zona de Bavaria, donde antes se encontraba la cervecería del mismo nombre. Su característica más notable es que fueron construídos en predios donde a principios de siglos se cultivaba cebada, sirviendo más tarde como "lotes por valorizar", es decir sin valor, para recibir recientemente un golpe de talón urbanizador. Creo haber amanecido hoy medio optimista, pues pese a la cercanía de un edificio con otro, me parece que el resultado es correcto.

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