viernes, diciembre 24, 2010

Día 386

¿Cómo decirle que el anuncio estaba quedando un pelín chueco? Preferible sería enderezar el edificio y con él la calle. ¿O estarán las letras simulando una ola?

2 comentarios:

FJavier dijo...

A veces, la guerra, aunque invisible en su apariencia, es muy intensa en sus afanes.
Aquí tenemos un ejemplo ilustrativo: imposibles e irreconciliables líneas en frenética lucha por una victoria que, a poco que el pintor se descuide, podría llegar a ser incluso sangrienta.
Más que ola, me inclino por tsunami.

Feliz año nuevo, amigo Pedro.

mi nombre es alma dijo...

Por supuesto, las letras mareadas le van que ni pintado (nunca mejor dicho) a lo que dicen.