jueves, noviembre 25, 2010

Día 359

Si el instante de la foto correspondía a t, entonces en t+1 el objeto de la imagen me miró disgustado. Pero en t+2 sonrió, entendiendo que "si tomas fotos a otros, no te puede molestar que otros te las tomen a ti". Es la base de la libertad de expresión.

2 comentarios:

Javier dijo...

La reciprocidad en la libertad, sus equilibrios y límites, no siempre son bien entendidos por nuestros vecinos. Le sugiero, querido amigo, que no tiente en exceso a la suerte en esas calles tan aparentemente propicias a adueñarse de su cámara. Aunque supongo entre los cazadores de imágenes la existencia de una buena sintonía.

Un cordial abrazo.

mi nombre es alma dijo...

Por eso no tomo fotos (sonrío)