martes, octubre 26, 2010

Día 337

Notable sinceridad la del arrendador. "Pequeñita" vendría a ser el colmo del diminutivo, ya que le pone azúcar a la jalea: significa 'más que pequeña'. Tampoco ayuda la preposición "semi-" que acompaña a "amoblada". De hecho, la segunda línea del anuncio perjudica la intención comercial. A menos que, horrible situación, el lugar sea literalmente un armario con una butaca, y el autor esté hábilmente promocionando un sitio inahitable. Casos se han visto.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Il y a peut-être un début au rêve d'être propriétaire. D'abord on s'achète une armoire avec une chaise... ce n'est pas vraiment le pied à terre, plutôt le cul sur une chaise. Mais. bon...

Javier dijo...

Si la necesidad fuera tan perentoria, surge la duda de cuál sería el precio. Dato que podría enjugar tan deprimente anuncio. ¿Podríamos esperar un “superpequeñísimo e insignificante alquiler” en la última línea?

Sus paseos por Bogotá están llenos de sutiles y simpáticas sorpresas.

Por cierto, ¿dicen "amoblado" o "amueblado"? El entrecomillado me deja en la duda.

Anónimo dijo...

habría que ir a ver ese rincón de lo posible. Muy honestos: no hay lugar a reclamos.

Biovisor dijo...

Faltaría que pusiera algo así como "CON VISTA AL MAR", como para resolver el problema.

mi nombre es alma dijo...

Casos se han visto si. Armario semivacio no hubiera quedado bien.