lunes, agosto 30, 2010

Día 285

Podría confundir un desprevenido viandante esta palama con una de cera, siendo que se trata de una dátil. Pero estamos de acuerdo en que se trata de un detalle menor ante la importancia de tenerla allí alegrándonos los días.

3 comentarios:

Javier dijo...

Sigo pensando que estas palmeras estiran el cuello para ver si encuentran con quien calmar su soledad urbana. Yo las pondría nombre y una placa al respecto, como señal de cordial compañía.

E. C. Pedro dijo...

¡Claro que sí!

Anónimo dijo...

¿Y cómo sabes la diferencia? Una plma es una palama es una palama es una palama...