domingo, agosto 22, 2010

Día 277

Es de Jaime Lerner, ex Alcalde de Curitiba y actual eminencia del urbanismo, la siguiente frase notable: la ciudad no es el problema, es la solución (enlace). Tiene a mi juicio toda la razón; puede ella sola (en una mente dispuesta, claro) cambiar todo un paradigma.

3 comentarios:

mi nombre es alma dijo...

Como todo, la ciudad depende de quien la habita, y sobre todo, de quien la gobierna.

Javier dijo...

Me parece fascinante la figura que nos descubres de Jaime Lerner. Porque parece que combina adecuadamente su concepción de la ciudad como espacio vivo para la convivencia y su dimensión de servidor de la ciudadanía. Todo un ejemplo.
En muchas ocasiones soportamos en las grandes ciudades proyectos megalómanos que no tienen en consideración los sacrificios que implican para los ciudadanos, generalmente desproporcionados respeto al beneficio que aportan, y que obedecen más a la vanidad personal de quien los proyecta que a su supuesta eficacia. Sin contar con su coste económico.
Porque parece que nuestros políticos tienden a adueñarse de aquello que gestionan.
En efecto, la dualidad solución/problema, como en tantos opuestos, parece resolverse en última instancia en función de un adecuado uso.

Saludos.

E. C. Pedro dijo...

Alma: En el mejor de los mundos posibles quien gobierna, representa. Pero parafraseando a Churchill, "la democracia es la más aceptable de las estafas".

Javier: La idea de una gran avenida, o de un metro, o de un túnel, nunca es tan taquillera como la concepción de Lerner según la cual en las ciudades hay que practicar "acupuntura urbana".