jueves, agosto 12, 2010

Día 268

Junto a la iglesia de San Ignacio se encuentra el Museo de Arte Colonial, cuyo largo muro blanco se aprecia en la imagen. Pese a las apariencias, el penacho de la palma de cera se encuentra en una construcción diferente. Pero así son las cosas, la composición va por un lado, el sentido tridimensional por el otro.

3 comentarios:

Javier dijo...

Pues yo quiero suponer que la palmera se asoma para no perderse la magnífica sonrisa de la señorita de la imagen que, dicho sea de paso, bien merece un lugar de honor en un imaginario museo de la simpatía.

Gracias por tus amables palabras, E. C. Pedro.

E. C. Pedro dijo...

La relación entre el fotógrafo y lo fotografiado suele ser compleja. Se crean lazos muy fuertes, pero específicos e instantáneos. De hecho, la pareja tuvo varios segundos para advertir mi presencia y mis intenciones. (En estos casos, me gustaría saber cómo hacerle llegar la imagen a los modelos). Saludos.

Anónimo dijo...

...seguro que no es Oaxaca? esa luz, esa intensa blancura de la pared!! pero la palma delata: es Bogotá. Bella, bella foto.