domingo, agosto 08, 2010

Día 264

Ningún terreno es tan propicio como el urbano para el solapamiento de realidades.

3 comentarios:

mi nombre es alma dijo...

Y en ellas conviven de una manera a menudo sorprendente.

Anónimo dijo...

por favor!!! qué descubrimiento. Estos sincretismos urbanos me encantan. Qué sorpresa...

Anónimo dijo...

Me sorprende tu ciudad. Tiene cada rincón. Saludos desde Lima.