sábado, julio 24, 2010

Día 249

Las carrilereas en Colombia son tristes, pues son el reflejo de décadas de irresponsabilidad. En Bogotá sus raíles han sido menos maltratados que los del tranvía, que desaparecieron por decreto personal del alcalde Mazuera. Sus cercanías, sin embargo, sí han seguido la misma suerte que las de todas las vías férreas del mundo.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

bien traido. No se puede entender cómo es que no hay tren en Colombia... a menos que uno estudie los dueños del asfalto y de la importación de camiones. Aquí llevar comida de un lado al otro encarece su precio proporcional al incremento de la gasolina... así que esas carrileras son fósiles obligados del éxito del petróleo.

mi nombre es alma dijo...

Cuanto dice una vía de tren, en servicio o abandonada.