miércoles, julio 21, 2010

Día 247

Priman en la imagen el amarillo, el azul y el rojo, los colores de la bandera colombiana. Teniendo en cuenta el movimiento que impera (la cámara está en un auto, la flecha de la derecha guía la mirada hacia el centro del cuadro, las líneas paralelas de los lados producen un efecto túnel), las evocaciones patrióticas imperan. Nunca el azar había sido tan bienpensante. (El subconsciente sería el camión negro de enfrente, que parece obstruir el paso de todos. Malo. Malo por un lado, malo por el otro).

3 comentarios:

Anónimo dijo...

queda validado el 20 de julio... un aniversario con todos los elementos, hasta lo negro.

Javier dijo...

Interesante juego. ¿Subconsciente? El “superyo” que dirige la mirada a la carretera imponiendo orden y atención en la dirección que marcan las flechas del asfalto y de la patria, el “ello” que se pierde en juegos vaporosos entre esas nubes que suben a la farola repartiéndose al azar semejante azul cielo tan presumido como luminoso y, por último, el “yo” que busca en la escena las claves de una interpretación cordial con las que compartir la emoción de tan fugaz mirada.
Un suponer.

El peletero dijo...

No sé qué es peor, si la bandera de la patria o un camión negro apátrida. Bueno, sí que lo sé.