martes, julio 20, 2010

Día 246

Ha llovido mucho. El cielo ha estado gris, un color con injusticia denigrado. Pero es que solo ha estado así. Lo bueno es que por la humedad las calles quedan desiertas.

5 comentarios:

lAeXploradora dijo...

¡Que bonito! Me recuerda mis épocas de estudiante por la candelaria, cuando me gustaba la lluvia. Luego vinieron los achaques de los 20 y ya no soporté tanto el frío... Por eso amo las medias...=)

Javier dijo...

Desde esta distancia, desde este calor asfixiante y este sol despiadado la imagen que nos muestras se me antoja de una cordialidad apasionada. El asfalto del Madrid veraniego recuerda a la arena del desierto.
Apetecible lluvia la de la imagen.

Anónimo dijo...

ese rio canalizado y ahora recuperado por Salmona: se nutre de aguas puras, lluvias: me encanta.

El peletero dijo...

Tienes razón, el gris es un color injustamente denigrado. Ya lo decía el ex Presidente de la República de Francia, François Miterrand, hablando de su bello país, Francia, decía, es gris, es todos los matices del gris. Se pensaban que era una ironía y seguramente tenían razón.

El gris con el amarillo dio también una de las mejores combinaciones para un gran uniforme y una peor causa, el de los ejércitos sudistas de la Confederación americana.

Saludos.

Parece Venecia flotando.

TORO SALVAJE dijo...

Creo que ahí llueve como a mí me gusta que llueva.
Nada de lluvia raquítica y desanimada.

Besos.