jueves, julio 08, 2010

Día 234

Casa esquinera en Chapinero, por la carrera Quinta. Sin haber sido arrasado el barrio ha sufrido estrepitosas intervenciones, como se aprecia en una de las construcciones vecinas a la vedette de la foto. La zona no es espectacular aunque algunos de sus inmuebles sí. Deprime la alegría con la que constructoras de bajísimas miras parecen seguir un plan de transformación en ciudad dormitorio.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

en Lima hay aún balcones, como el que da al lado de la calle (no a la carrera),y que entiendo son virreinales. Esta es una bella casa que recuerda las mansiones de El Prado en Barranquilla. Habría que rastrear un poco en otras ciudades cómo llegaron estas arquitecturas...

E. C. Pedro dijo...

Más de acuerdo no puedo estar. Lo mejor de la ciudad es su hibridación, sobre todo en los barrios que son recorridos en este blog. El balcón es más coqueto que otra cosa, pues pocos días el clima se presta para tomar refrescantes limonadas. A Lima no la conozco, ¡pero la conoceré! (A propósito, ¿Lima en Lima...?)

El peletero dijo...

Apreciado E.C. Pedro, sólo para dar un apunte a tu comentario: ¿quién hace que una ciudad, o un barrio, sea dormitorio, salón o cocina?, ¿sus habitantes o sus arquitectos y políticos?

Saludos.

E. C. Pedro dijo...

Estimado Peletero, tu comentario me ha dejado pensativo. La respuesta por supuesto implica a todos los actores de los que habla; no hay venta sin comprador, y en las edificaciones dormitorio no podemos excluir el factor estatal. Pero a mi juicio la principal responsabilidad es de quienes ofrecen y de quienes autorizan. Sin embargo, pienso que la solución a este tipo de cuestiones no puede venir de darle más poderes al estado ni de emitir más leyes. Tienen que ser los ciudadanos quienes ejerzamos un control y conformemos la sociedad en la que esperamos vivir. (Suena un poco a "amaestrar monos", pero ¿no somos también los humanos simios amaestrados?). Saludos.

El peletero dijo...

Sin duda tiene razón, algo de simios amaestrados somos, sí.

Saludos.

Javier dijo...

Entiendo que una ciudad dormitorio lo es o lo parece. De serlo son responsables sus sufridos habitantes, de parecerlo lo son los arquitectos.
Porque pienso que si la estética de la ciudad no invita a vivirla despierto, estará condenada siempre a ser una ciudad para sonámbulos a pesar de la determinación de sus habitantes.
Pero no estoy suficientemente seguro.