jueves, julio 01, 2010

Día 227

Bus y busetas en trancón (o embotellamiento) en la ciudad de Bogotá a principios del siglo XXI.

3 comentarios:

Javier dijo...

Reconozco en esta sugerente imagen tuya ese espacio inhabitable de la ciudad, entre pudoroso y tímido, que uno ve de refilón cuando circula por ella. Instantes de confluencias irrepetibles. Captarlo con la cámara es una indiscreta manera de transformar lo efímero en arte.

mi nombre es alma dijo...

Un trancón muy apropiado para observar la mirada de la gente ante el embotellamiento, ¿de sus vidas?.

E. C. Pedro dijo...

Muy, cierto. Es una manera de dar fe del tiempo que se pasa en el transporte público. No logré encontrar el dato exacto, pero siendo discreto y calculando por lo bajo, la media de tiempo pasado por un bogotano en el transporte público corresponde al 10% de su existencia (unas dos horas y media diarias). ¿Qué hacer? Difícil decirlo es... Es tiempo de vigilia que por lo general se pasa en atonía.