martes, julio 06, 2010

Día 233

Y llovía y llovía...

5 comentarios:

Anónimo dijo...

qué brillo en medio de lo oscuro que sabe ser Bogotá. Se oculta esa plazuela tan desbaratada y sobresale ese bello efificio con las esquinas curvas propias de la arquitectura del Centro capitalino.

Javier dijo...

Como en la clásica Galicia, los ciudadanos se quedan a resguardo en sus casas mientras sacan a pasear sus sombras.

Saludos.

TORO SALVAJE dijo...

Aquí querría un poco de esa lluvia.

Saludos.

E. C. Pedro dijo...

En efecto, cuando Bogotá es oscura "sabe serlo"...

Javier, tal vez los gallegos que llegaron al altiplano se sintieron como en casa. Aunque la mayoría de lso emigrantes llegó a Medellín.

Toro, de acuerdo: ¡nada como una buena refrescada estival! El problema es que la lluvia acá suele acarrear fríos y ventiscas.

mi nombre es alma dijo...

Me gusta el reflejo de las cosas y personas en el suelo mojado.