lunes, junio 14, 2010

Día 210

El parque El Renacimiento se ubica en la Avenida Veintiséis con carrera Veintidós. La escultura de la entrada es de Fernando Botero. El lugar tiene nombre de marquetería por dos razones: porque se busca convertir el sector en un polo de cultura, y debido a que con su trazado se espera justamente que renazca un área deprimida de la ciudad. Ahora bien, con base en la Comedia de Dante se puede concluir que la Florencia de principios del Quattrocento tenía más homicidios que la Bogotá de la actualidad. Pero se trata de un detalle menor.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

de nuevo el cielo. ese azul de Bogotá le aumenta el sentido a cada foto. Este Botero que no prefiero es absolutamente maravilloso en ese azul que lo enmarca.

Anónimo dijo...

Je crois que Florence au quatrocento a surtout souffert de la peste. S'il y a la peste à Bogotá aujourd'hui elle n'est pas bubonique.

E. C. Pedro dijo...

Es que Botero no hace lo que dice. Ahora bien, como dice estupideces y hace maravillas (cfr. Mueso Botero) es imposible no terminar amando a sus gorditas. De hecho, me parece que me hacen falta unos kilitos XD

E. C. Pedro dijo...

Certes, Florence n'a pas été épargnée par la peste, qui à établie à Rome son point de distribution. Or, les luttes entre papistes e impérialistes (guelfes et gibelins) n'étaient pas de la petite bière, quoi. En effet, l'homme le plus classe de l'histoire universelle (dois-je le nommer ?) a dû s'exiler, et sentir que les pentes étaient plus raides, la nuit plus sombre, etc.. Mais aujourd'hui tout va bien, il ne faut pas paniquer, autrement je ne saurais quel fil couper, si le rouge ou le bleu...

Amaya dijo...

Siempre me han gustado los cuerpos de Botero, como persona no lo conozco, como artista, me gusta. Un saludo

Javier dijo...

Sans doute, les formes arrondies de Botero ont un effet apaisant. Pour cette raison, je suppose, même les laids sont agréables.

Los homicidios antiguos de la peste me resultan mucho más redondeados, Boteros podría decir, que los puntiagudos homicidios gratuitos de las ciudades modernas.

Pestes al fin.

mi nombre es alma dijo...

Un detalle menor que algunos siempre se empeñana en agrandar.