domingo, mayo 16, 2010

Día 182

Los colores del miedo, la envidia y la ira le dan a esta floristería aspecto de selva de los sentimientos. Por razones inescrutables —que tal vez ni existan— se ganó el último y casi único rayo de sol de un día gris. La vida no es en blanco y negro, dicen.

3 comentarios:

Javier dijo...

Cierta sensibilidad traspasa el espesor de los muros.
Otra lo capta en una mirada.

Anónimo dijo...

pero qué buena onda, dan ganas de comprar un ponqué allí.

mi nombre es alma dijo...

La vida no es en blanco y negro aunque a algunos les pese. Aunque es verdad que su color varía con el día.

Un abrazo