domingo, mayo 09, 2010

Día 175

Han sido los aguaceros de los últimos días literalmente bíblicos. El espejo de agua, sin embargo, se crea con la cámara puesta a nivel del suelo sobre un charco de dos (02) centímetros de profundidad.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

qué momento tán especial, captar ese espejo de agua de ese bello parque.

E. C. Pedro dijo...

Ya que tenemos tan poca luz, no cae nada mal doblar la realida, es decir multiplicarla x 2. Creo que por eso suelo ser laxo con los charcos. ¡Un abrazo!

Javier dijo...

Creo que los charcos han sido injustamente menospreciados a favor de otras colecciones líquidas. En tu fotografía muestras una de sus innegables cualidades, la de espejo urbano improvisado.
Solo una mirada audaz podría darse cuenta de ello.

mi nombre es alma dijo...

Como dice Javier, hay que rescatar la hermosura de los charcos y su función especular.

Un abrazo