domingo, abril 25, 2010

Día 161

En estos tiempos el sol viene y se va, más caprichoso que nunca. Entonces la cazería del color se agudiza. El encuentro del verde con el rosado es casi surrealista. Eso pensaba. Y ahora me pregunto qué se habrá hecho la gente de esa cuadra. Sea lo que sea, nada tuve que ver.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

S'il faut être chasseur, il est préférable d'être chasseur de couleurs.

E. C. Pedro dijo...

Ou encore, chasseur-cueilleur !

Javier dijo...

Biovisor dire que celui qui a capturé les couleurs ont été la toile d'araignée. Peut-être.

Anónimo dijo...

por favor: qué es esa belleza!!!!

Biovisor dijo...

mmm...Cerrar las calles para que no pase nadie..., arrendar vehículo antiguo y mandarlo a pintar de color verde intenso..., pintar esquina de rosado y demás viviendas de colores contrastantes..., la verdad que este parece ser un blog con mucho presupuesto, o hecho por un bloguero con demasiada pericia.
FELICITACIONES!! Un gran momento de Bogotá para todo el mundo. Gracias.

Anónimo dijo...

La caceria (ordenador analfabeta, sin tildes ni enes con palito) de imagenes ha aguzado ese ojo y la sensibilidad de formas y colores urbanicolas.