domingo, enero 31, 2010

Día 90

En la carrera Séptima con el Eje Ambiental estaba una señora ocupándose en entrar estas mesas a un local. Lo hacía por pares, como se aprecia en la imagen, dejando cada vez menos en la vereda. ¿Será debido a la ausencia de sillas que pensé en Las sillas de Ionesco? Puede ser, como también puede haber contribuido tratarse del lugar exacto donde fue baleado Jorge Eliécer Gaitán, el líder de los años 1940, lo que acarreó los disturbios del Bogotazo. Ese, en efecto, fue el más ionesquiano periodo de la ciudad.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Como muestra la foto, Bogotá convive con diversas formas de cotidianidad: unas muy urbanas y otras... como esta de sacar los trastos al frente, así el frente sea via pública. Lo doméstico avanza sobre lo público. El límite de lo de adentro no es la puerta!!

mi nombre es alma dijo...

Porque en el fondo, las ciudades, algunas ciudades, la mía es un ejemplo, no han dejado de lado, o al menos no del todo, que alguna vez no fueron tan cosmopolitas y urbanas y que aún vive gente en ellas.

Un abrazo

Anónimo dijo...

C'est comme ça chez McDonald's, sans chaises