sábado, enero 30, 2010

Día 89

Mientras tanto, en otro lugar de la ciudad se gestaba una irrefutable obviedad: las ciudades vacías están realmente desiertas.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

debo haber pasado mil veces por alli sin detallar eso tan bonito... obliga fijarse mas.

Javier dijo...

Algunos edificios sufren la oscura soledad que origina su arrogancia.

Pero siguen indiferentes.

Saludos.